Este es un post invitado de un gran amigo, Alfonso Acosta a quien puedes visitar aquí. Debo decir, que además de que me encantó su historia, adoré el programa que recomienda.
Cuando era pequeño, me encantaban los kits tipo mecano, que me permitían armar y crear mis propios juguetes. Recuerdo muy bien que, como cualquier niño que haya tenido la oportunidad de entretenerse un rato armando cosas, muy pronto llegué a la conclusión obvia… si un helicóptero, un avión, un submarino y un auto de carreras son geniales por si mismos, un helico-sub-carro-avión debe ser increíble. Puse manos a la obra y empecé a construir mi creación.
Conforme avanzaba me surgieron más y más ideas… ¿y si le pongo cañones? ¿que tal patas para que camine como araña? ¿lo hago blindado como un tanque? etcétera… etcétera… etcétera…
Por alguna razón, lo que quedó cuando terminé de construirlo (y confieso que solo lo terminé porque se me acabaron las piezas y mis padres se negaron a salir a media noche a comprarme más) se parecía más algo sacado de un depósito de chatarra que a la elegante y aerodinámica nave de mis sueños.
Aún así estaba seguro que, aunque no se veía muy bien, seguro funcionaba de maravilla. Muy pronto me di cuenta que algunas cosas no se llevan muy bien juntas, como el blindaje y la velocidad, las ruedas y el agua o el exceso de peso y el vuelo. Fue en este último experimento donde mi monstruo de Frankenstein personal volvió a su estado primigenio, casi podría asegurar que las piezas estaban tan hartas de estar juntas en semejante maraña que solo esperaban el pretexto para saltar cada una por su lado hacia la libertad.
Con el paso de los años y algunas otras experiencias bastante parecidas a mi helico-sub-carro-avión, poco a poco me he dado cuenta que muchas cosas son excelentes precisamente por el hecho de que solo hacen una cosa, pero la hacen muy bien. No cabe duda que el viejo adagio de “less is more” bien podría ser una de las mayores muestras de sabiduría que haya producido el ser humano, casi creo que debería convertirse en nuestro manual de vida.
Desgraciadamente, a veces creo que la humanidad sigue enamorada de mi helico-sub-carro-avión. Si no me creen solo recuerden los nefastos procesadores de alimento, esos que hacían de todo, desde picar verduras y extraer jugos hasta amasar y en algunos casos hornear pasteles. La mayoría todavía se encuentran acumulando polvo en el rincón de la casa de nuestros padres al que fueron desterrados cuando la frustración de poder hacer miles de cosas a medias se impuso al entusiasmo inicial.
Lo mismo pasa con la mayoría de los programas de computadora actualmente, muchos de ellos que funcionaban perfectamente en máquinas con 256k de memoria y un disco duro de 2 megabytes (si, aunque no lo crean eso era con lo que solíamos trabajar) en su versión 1.0 hoy sufren para realizar cualquier operación, ¡y eso que los usamos en máquinas que tienen más poder que todo el sistema usado para controlar las misiones Apollo!
Tristemente, programas que solían hacer una sola cosa muy bien, escribir, dibujar, crear música, ahora sufren de acromegalia, llenos funciones cada vez más complicadas y poco usadas que solo me distraen, obligándome a pensar de más en vez de concentrarme en lo que deseo hacer.
Por todo lo anterior fue que me resultó tan refrescante encontrar un programa que trata de retomar la sencillez como meta y hacer solo una cosa, pero muy bien.





2 Comments
En muchas ocaciones he caido en la tentacion de kerer hacer de todo… en mi blog, en mi educacion, en los deportes, mi casa, en muchas cosas y cada vez ke he caido en dicha tentacion me doy cuenta de ke la cosa no va por ahi, pero lamentablemente (tengo ke confesarlo) vuelvo a caer.
En algunas ocaciones he kerido ser un helico-sub-carro-avión, una vez un amigo me dijo: “hazte bueno en algo especifico, en lo ke sea, pero en algo en especifico”.
Aun estoy en el proceso…
Saludos!!!
Juanka´s last blog ..Eres Rico o Pobre???
Hummmm
La pelea entre la especialización y la generalización tiene muchas caras.
Los celulares con agenda, reproductor de musica y video, procesador de texto y juegos eran malos… hasta que aparecieron el iPhone y las BlackBerry.
Los medicos generales eran muy buenos porque veian al paciente como un todo. Ahora vas a ver a un medico y parece que el tiene enfrente a un estomago o a un par de pulmones, no a una persona enferma.
Los barcos no podian correr en la tierra o los aviones aterrizar en el agua hasta que se desarrollaron los vehiculos anfibios. Julio Verne escribio una novela sobre eso y en su tiempo le dijeron que estaba loco (por enesima vez). Jejejejejeeeee
Estoy de acuerdo en que tener programas que tratan de hacer de todo, no siempre soluciona nuestros problemas, pero… ¿Internet seria popular si solo sirviera para revizar el correo?
El video de Ommwriter me gusto, pero no me aclara como insertar las tablas y graficas por las que me pagan en el trabajo.
Yo prefiero ser generalista, hasta que me conviene ser especialista.
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