El fin e año siempre representa una oportunidad para reflexionar sobre lo que hemos hecho y sobre todo, lo que queremos hacer. Hay miles de pendientes, proyectos y sueños. La forma más eficiente que he encontrado para llevar todo acabo (y no morir en el camino) es verdaderamente tomar responsabilidad de lo que hago, y lo que quiero. Si realmente quiero algo, debo ser responsable de llevarlo a cabo y no esperar a que “llegue” por si solo. No siempre es fácil, pero es un camino seguro.
Tampoco hay que olvidar, que el ser más espiritual y responsable no significa ser serio y aburrido. La diversión debe ser parte del paquete siempre y cuando no perjudique a nadie (ni a nosotros mismos, aunque fumar siga siendo divertidisimo!). Mi post anterior es una muestra de ello, pero no hay que abusar.
Espero que este año, decidan tomar las riendas de su vida en todos los aspectos porque les garantizo que si las toman, no habrá obstáculo que los detenga.
¡Feliz 2010!






