Vegetariana de ¡clóset!

Me gustan las verduras. Adoro la fruta. Un jugo de betabel con alfalfa y apio me lo tomo con gusto no porque le “haga bien a mi cuerpo” (dudo mucho de los supuestos poderes curativos de los jugos) sino porque honestamente me gusta su sabor.

Pero hay algo que nunca podré ser:

Vegetariana.

Lo siento, me gusta la carne. Y es curioso porque no la como seguido. Comeré carne roja una o cuando mucho 2 veces a la semana, pero cuando la como la disfruto mucho. También me gustan los pecados: los taquitos al pastor, el peperoni, y con muchisima mesura, el tocino.

Adoro el pescado (sobre todo los blancos como el robalo), disfruto el pollo y no se diga los huevos!.

Siempre he sentido que mi alimentación no estría completa sin un poco de carne. Me gusta la vida sana, pero eliminar completamente un tipo de alimento nunca me ha parecido muy sano que digamos. Es igual de exagerado que aquel que solo como carne y carbohidratos.

Adoro a los animales, y la idea de que me estoy comiendo uno, si me cuesta, aunque me gana la razón. Me gana el saber que es la ley de la vida. Unos se comen a los otros, pero se me estruja el corazón hasta con los mariscos.

Por esta razón siempre he dicho que soy vegetariana de clóset, pero no creo salir de el nunca.

Posted in Comida en general, Más sano
Leave a comment

Cosas extrañas que nunca pensaste ver en crochet

Neto que es increíble todo lo que se puede tejer con crochet. ¿Crees que solo es para carpetitas de abuelita? Estás atrasado de noticias!!

Wall-E

Si Odias las verduras, las hechas en crochet son lo tuyo! ensalada verde

Si estás a dieta estos pastelitos son ideales!

De hecho, ya tengo este patrón puesto que no puedo tener perro en casa!

Joyería

Máscaras para halloween (o asaltos jajaja)

Set de pintura para oleo

kit de doctor

Lentes

Y no les cuento de las cosas “porno” porque este es un blog familiar, pero créanme que si lo están pensando existe en crochet!

Posted in Crochet, Tejidos
4 Comments

La importancia de ser flexible

A mi me enseñaron que primero era la carne y el brócoli antes que el postre. Primero la tarea y después el juego. Y me la compre. Eso significa que he vivido toda mi vida bajo un régimen fascista espantoso creado por mi misma en el cual no está permitido nada. Y les cuento que como los pendientes y el trabajo y los deberes parecen no tener fin, jamás tengo tiempo para hacer lo que realmente me gusta. ¿resultado? me castigo por no hacer las cosas.

Suele darme mucho sueño después de comer, pero nunca tomaba siestas, porque PRIMERO HAY QUE ACABAR CON EL TRABAJO. El descanso es para el final. Por supuesto, ni trabajaba bien, solo pensaba en dormir, y no rendía al máximo.  Pero hace poco vi la luz. ¿Qué diablos importa comerse el brócoli hasta el final si me lo termino comiendo? ¿Porqué todo tiene que ser en ese extraño orden si no no cuenta? ¿dónde quedaron las valiosas enseñanzas del YOGA me pregunto????

¡A la chingada! Estoy empezando a oir mi cuerpo y a mi corazón. Si tengo sueño, me duermo un ratito, si me siento inspirada para escribir un post, lo hago aunque tenga la fila de clientes esperándome atrás, y si un día no tengo ganas de trabajar ¡no trabajo!. Ya me harté de este policía maldito que todo el día anda resoplando sobre mi nunca (y no de una forma agradable) así que es hora de despedirlo.

¿Ustedes también tienen a su policía? ¿o soy solo yo la que debo tomar medicamentos psiquiátricos?

Posted in Simplificando la vida, filosofías marcianas
12 Comments

No solo el ipad… con ustedes la itablet!

Para que nosotros los cocineros no nos quejemos, les presento la itablet! una tabla de madera para cortar que parece una macbook pro.

Ya no estoy celosa de la ipad porque ya existe el “gadget” maquero para mi cocina….

¿El problema? que ¡¡¡no tengo mi itablet!!!

Pero con esto, la ipad literalmente ¡me la pela!

Fotos: compradiccion

Posted in curiosidades
2 Comments

Pechuga de pollo dominguera

Foto: selenguolatraba.com

Todo el mundo puede cocinar. Y a las pruebas me remito:

1 Porción.

Sazona una pechuga en milanesa con sal de ajo, sal de mar, un poco de pimienta, y ajo en trozo (se vende como especia seco) y deja reposar el mayor tiempo posible. Mientras más tiempo, mayor será el sabor.

Corta un cuarto de papa en cubitos pequeños.

En la sartén con unas gotas de aceite de oliva caliente fríe las papas y sazona también con sal de ajo.

Agrega el pollo en pedazos (a mi me encanta cortarlo con tijeras)

Después pon un poco de cebolla picada.

Lo puedes acompañar con una rica ensalada. Recuerda poner poco aderezo si es comercial.

Nota: la sal de ajo no sabe tanto a ajo y ciertos alimentos se llevan de maravilla con ella. Las  papas y pollo son un buen ejemplo.

Rápido, rico y sano.

Posted in Comer sano, Recetas
7 Comments

6 señales para detectar la falta de balance

Foto: Hickoree

Foto: Hickoree

Mucho se dice que hay que tener una vida balanceada, una dieta balanceada, pero como distinguimos ese misterioso balance??
Generalmente cuando nos damos cuenta de que nuestra vida necesita equilibrio, ya está toda desajustada. Y no es que sea “tarde” pero ya se nos descarriló.

Es, por lo tanto, útil aprender a distinguir que es lo que se está desajustando y como es que empezó un poco antes. Aquí 6 simples señales:

1. Constante queja. Si te quejas de que no tienes tiempo, de que todo está lejos, del sobre peso, etc. Es una posible señal de que estás jalando mucho para un lado (quizá el profesional) y te falta atender otras áreas de tu vida.

2. 20 days overdue. Si los proyectos que más te interesan están muy atrasados,los has postergado y dejados para un “después” es posible que por atender lo urgente estés dejando de lado las cosas que te llenan más o que te darán frutos en el futuro.

3. No te concentras. La falta de concentración habla de muchas cosas en la cabeza y pocas en el escritorio (pocas cosas terminadas). Es posible que la necesidad de atender tantos pendientes al mismo tiempo sea un llamado a atender áreas descuidadas. Pero no todas a la vez (por favor) , sino, dar a cada cosa su tiempo, espacio y cierre.

4. Estar en el futuro. Si te sorprendes diciendo más de 3 veces en un día: “ahora que acabe X podré hacer ____________ (fill in the blank) “Cuando ya no tenga que X podré___________(fill in the blank). A veces no podemos hacer todo al mismo tiempo, pero eso no significa que constantemente vivamos en el mañana donde podremos hacer lo que queremos o hace falta. Te darás cuenta de que ese mañana nunca llegará.

5. Te notas rígido. En tus horarios, en tus rutinas y hasta en tu diversión. Puede que seas tan poco flexible, que no permites alteraciones en tu horario que ayuden a balancear tu vida.

6. Sobreestrés. La mayoría andamos estresados. Ya es como parte de nuestra forma de vida, pero cuando sentimos más estrés del normal (sin que un evento específico lo detone, claro), vale la pena investigar si es que se anda desbalanceando todo lo que traemos entre las manos.

Posted in Balance
5 Comments

Enemigos de la vida sana

Foto: David Kittos

Foto: David Kittos

Cada año queremos ser más saludables. independientemente si es bajar de peso o comer más verduras, o dejar de fumar o correr una carrera. La idea detrás de todas estas metas es estar saludable.
Creo que hay hábitos y actividades que nos “sabotean” y contribuyen al “al ratito” “es que no puedo” “es que no tengo tiempo” etc.
La clave, es que como estamos tan acostumbrados a ellos, no los detectamos como enemigos. Al contrario, los usamos como una gran razón por la cual nuestra vida no cambia. Tratemos de ser sinceros y detectar todas esas actitudes, actividades y hábitos que se interponen entre nosotros y nuestros clásicos propósitos de año (para evitar que se queden en PROPÓSITOS!)
Algunos de estos enemigos son:

1. No tener más “diversión” o entretenimiento que ver la tele. Por lo tanto, ver demasiada televisión a la semana (más de 4 horas se considera demasiado según algunos estudios)

2. Comer más de 3 veces a la semana fuera de casa.

3. Calmar el hambre con snaks de comida chatarra.

4. No desayunar.

5. Tomar mucho alcohol. Más de 4 copas a la semana.

6. Que tu diversión fuera de la tele solo sean los videojuegos o la computadora (son altamente sedentarios)

7. No hacer un hueco en el día para hacer ejercicio.

8. “Odiar” las verduras. Las verduras no son personas, ni son una raza, así que odiarlas como a quien invade un país es inútil. Además no todas las verduras son iguales. Algunas deben gustarte!

9. Creer en toda dieta que cae a tus manos u oídos y seguirlas.

Seguro hay más enemigos ocultos… ¿cuáles son los de ustedes?

Posted in Más sano
8 Comments

Escritura Zen

Este es un post invitado de un gran amigo, Alfonso Acosta a quien puedes visitar aquí. Debo decir, que además de que me encantó su historia, adoré el programa que recomienda.

Cuando era pequeño, me encantaban los kits tipo mecano, que me permitían armar y crear mis propios juguetes. Recuerdo muy bien que, como cualquier niño que haya tenido la oportunidad de entretenerse un rato armando cosas, muy pronto llegué a la conclusión obvia… si un helicóptero, un avión, un submarino y un auto de carreras son geniales por si  mismos, un helico-sub-carro-avión debe ser increíble. Puse manos a la obra y empecé a construir mi creación.
Conforme avanzaba me surgieron más y más ideas… ¿y si le pongo cañones? ¿que tal patas para que camine como araña? ¿lo hago blindado como un tanque? etcétera… etcétera… etcétera…
Por alguna razón, lo que quedó cuando terminé de construirlo (y confieso que solo lo terminé porque se me acabaron las piezas y mis padres se negaron a salir a media noche a comprarme más) se parecía más algo sacado de un depósito de chatarra que a la elegante y aerodinámica nave de mis sueños.
Aún así estaba seguro que, aunque no se veía muy bien, seguro funcionaba de maravilla. Muy pronto me di cuenta que algunas cosas no se llevan muy bien juntas, como el blindaje y la velocidad, las ruedas y el agua o el exceso de peso y el vuelo. Fue en este último experimento donde mi monstruo de Frankenstein personal volvió a su estado primigenio, casi podría asegurar que las piezas estaban tan hartas de estar juntas en semejante maraña que solo esperaban el pretexto para saltar cada una por su lado hacia la libertad.
Con el paso de los años y algunas otras experiencias bastante parecidas a mi helico-sub-carro-avión, poco a poco me he dado cuenta que muchas cosas son excelentes precisamente por el hecho de que solo hacen una cosa, pero la hacen muy bien. No cabe duda que el viejo adagio de “less is more” bien podría ser una de las mayores muestras de sabiduría que haya producido el ser humano, casi creo que debería convertirse en nuestro manual de vida.
Desgraciadamente, a veces creo que la humanidad sigue enamorada de mi helico-sub-carro-avión. Si no me creen solo recuerden los nefastos procesadores de alimento, esos que hacían de todo, desde picar verduras y extraer jugos hasta amasar y en algunos casos hornear pasteles. La mayoría todavía se encuentran acumulando polvo en el rincón de la casa de nuestros padres al que fueron desterrados cuando la frustración de poder hacer miles de cosas a medias se impuso al entusiasmo inicial.
Lo mismo pasa con la mayoría de los programas de computadora actualmente, muchos de ellos que funcionaban perfectamente en máquinas con 256k de memoria y un disco duro de 2 megabytes (si, aunque no lo crean eso era con lo que solíamos trabajar) en su versión 1.0 hoy sufren para realizar cualquier operación, ¡y eso que los usamos en máquinas que tienen más poder que todo el sistema usado para controlar las misiones Apollo!
Tristemente, programas que solían hacer una sola cosa muy bien, escribir, dibujar, crear música, ahora sufren de acromegalia, llenos funciones cada vez más complicadas y poco usadas que solo me distraen, obligándome a pensar de más en vez de concentrarme en lo que deseo hacer.
Por todo lo anterior fue que me resultó tan refrescante encontrar un programa que trata de retomar la sencillez como meta y hacer solo una cosa, pero muy bien.

OMMWRITER

Posted in Simplificando la vida
3 Comments

Como terminar todas las cosas por hacer

4251874496_3925cf2a47

Foto: Larry Washburn

Mi padre es el señor de las listas. Y me enseñó que si quería lograr cosas, debía anotar todo en una lista (que siempre parecía interminable) de to dos (por hacer). Era yo muy feliz haciendo mis listas hasta que me di cuenta de que casi nunca terminaba nada. ¿De qué sirven las listas si no palomeas todo??
Con el paso de los años, he aprendido que para terminar todo lo que tengo que hacer no basta con anotarlo, hay que darle sentido y poner planeación.

1. Anota todos los pendientes que se te ocurran para los próximos 15 o 30 días en un papel.
2. Elige unos 5-6 de esos pendientes para realizar en la semana siguiente.
3. En tu agenda, anota en el primer domingo de esa semana (porque en domingo casi no anotamos nada, así que tenemos el espacio) esas 5-6 cosas.
4. El lunes ya sabrás más o menos como andará la semana así que reparte los 5-6 quehaceres en los días por venir.
5. Te darás cuenta de que cada día tienes solo 1 o 2 de estas labores. Así que con las mil cosas del diario, realizar una o dos de la lista MASTER no será tan pesado y te será más sencillo terminarlas.
6. El siguiente sábado o domingo vuelve a hacer la planeación de la semana que entra.
7. Repetir.

La clave para realmente hacer lo que nos es importante es tener esta lista MASTER y NO saturarnos de cosas por hacer en un solo día.
Esto aplica muy bien a proyectos muy grandes de largo aliento donde nos es fácil perdernos entre tanta cosa. 
También es muy útil para asuntos que hemos dejado postergados por mucho tiempo.

Créanme, si su lista de to do´s solo tiene 5 cosas en un día, se sentirán más animados a completarlas y será muy motivante.

Posted in Simplificando la vida
11 Comments

Las calorías que conté en el hospital

DSC03250

Por razones que luego les contaré, llevo tres años visitando periódicamente el hospital ABC observatorio en la Ciudad de México. Incontables veces he comido en la cafetería donde comen los empleados (igualita a la cafetería donde House hace pagar a todos por su lunch).
Puedo decirles que tras 3 años de “estudios”, las estadísticas son las siguientes:

9 de cada 10 comensales toma agua de sabores o refrescos.

En el grupo de estudio se encuentran:
Familiares de pacientes, enfermeras, doctores de rango medio (internos), doctores de rango superior (especialistas, leyendas y gurús), personal administrativo, personal de intendencia, personal de mantenimiento y seguramente algún loco que come ahí porque le gusta.
Las bebidas de más éxito.
Primer lugar: las de sabores artificialmente hechas en esas “fuentes” donde eternamente se recicla el agua y está siempre helada.
En segundo lugar, los refrescos.

En el *laboratorio se comprobó que las “aguas de horchata y jamaica” de estas fuentes pueden contener hasta 150 calorías en un vaso pequeño.
Los refrescos tienen un promedio de 160 calorías.

Hagamos cuentas. Si la enfermera toma su aguita de horchata cada comida principal, nos da un total de 750 calorías a la semana que no aportaron nada a su organismo. Al mes son 3,000 calorías o lo equivalente a un día y cuarto de alimentación completa. Eso sin contar con algún refresco o mocaccino con crema batida que se le antoje en el camino.

Las calorías que menos valen la pena son las que ingerimos a través de las bebidas porque ni nos llenan, ni nos saben tan sabrosas y generalmente ni nos damos cuenta.

Acostumbrarse a comer con agua natural nos permite comer un poquito más de lo que nos gusta con menos culpa y más disfrute. Deja las bebidas azucaradas para un momento de antojo o de mucho calor y verás buenos resultados.

*El laboratorio es un eufemismo para decir que investigue en la red los contenidos caloreicos. No es para tomarse literal.

Posted in Menos calorías
6 Comments